Al final se hizo un cobarde
Si lo se me ahogo en el vaso de agua,
si llego a imaginarlo dejo la terapia,
agujas en los ojos seguro que duelen menos
que la pena de aguantar este tormento.
Araño las paredes para intentar salir
cuando no hay de lo que huir,
solo realidades que se agolpan
y no dejan razón para existir.
Suelo correr por un pasillo eterno
casi como en una cárcel preso,
sopesando temores para no saltar
arrastrándome a mi misma a lo más dentro.
La noche no me deja de aturdir,
las paredes no paran de gemir
para que termine por darme cuenta
que por lo que vivo no es por mi.
Me abrazo dándome consuelo
sabiendo que solo yo me tengo,
cuéntame un cuento mamá
ya mañana puede cesar mi aliento.
Si lo se me derrumbo antes
si no lo he hecho es por ignorante,
callándome hasta el día que acabe
todo aquello que hará que me remate.
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