Entradas

Mostrando entradas de febrero, 2021
Y dicen que llegó el invierno un 17 de Agosto No sé que duelen más si los gritos de mi casa o tu silencio. El eco de la responsabilidad sobre mis hombros pesa. Tanto que si me tirara al mar no haría falta roca al tobillo para ahogarme por amar. Abres cicatrices con tus propias manos cortas los hilos y entras para hacer con tu caos cosas que no lamentas. Ayuda me aprieta el pecho me ahogo y no hay agua me asfixio y no son mis manos me derrumbo y no hay quien me contenga.
Quiero mirarme al espejo y reconocerme,  me gustaría tocarme y no derrumbarme.  Se que esto no durará para siempre pero que consuelo es ese cuando por el camino puedo quedarme. Días de sol, donde la sombra de mi sombra se pregunta como puedo ser tan oscura, si hace rato que pasó la tormenta y "el tiempo todo lo cura". A mi alrededor la vida sigue, sin mi,  me encuentro nimia bailando entre recuerdos de palabras que nunca más voy a volver a escuchar. Pensando en lo poco que me importa que llegue el día siguiente si de este no puedo escapar. Cuento los pasos hacia su casa,  como si contara pasos hacia un precipicio. No me quiero tirar pero tampoco me quiero ir de allí nunca, que me desquicio. Solo querría acabar con esta enfermedad sin tener que perder aquello que quiero  pero nadie nunca me enseñó a quererme a mi primero.

ciudad en otoño

Caminaba pisando las hojas caídas del otoño, mientras miraba al cielo reprendía a su vida si alguna vez podría recordar esta ciudad  sin melancolía. Sitios donde puedo verlo sentado, riendo, empañando sus gafas con el vaho de su boca.  Moriría por lanzarme a ella, aunque ahora me esté poniendo la soga.
 Intento ser optimista,  pero las piernas me tiemblan, me ahogan me tiran a un pozo del que ya escapé mi corazón me dice que no puedo que para que intentarlo  si ya fallé. Fue ayer cuando te di el último beso  y jamás algo me supo tanto a despedida pasar mi mano por tu cara sin saber  si podría apreciarla más me va a quitar vida. Ojalá ser la persona que deseas y ojalá te quedases. No puedo convencerte pero me ahoga que te marches. Se que podré estar bien que con el tiempo no te veré en todas partes pero me quedaron tantas cosas por decirte y enseñarte, que ojalá vuelvas a rescatarme.