Quiero mirarme al espejo y reconocerme, 

me gustaría tocarme y no derrumbarme. 

Se que esto no durará para siempre

pero que consuelo es ese cuando por el camino puedo quedarme.


Días de sol, donde la sombra de mi sombra

se pregunta como puedo ser tan oscura,

si hace rato que pasó la tormenta

y "el tiempo todo lo cura".


A mi alrededor la vida sigue,

sin mi, 

me encuentro nimia bailando entre recuerdos

de palabras que nunca más voy a volver a escuchar.

Pensando en lo poco que me importa

que llegue el día siguiente

si de este no puedo escapar.


Cuento los pasos hacia su casa, 

como si contara pasos hacia un precipicio.

No me quiero tirar

pero tampoco me quiero ir de allí nunca,

que me desquicio.


Solo querría acabar con esta enfermedad

sin tener que perder aquello que quiero 

pero nadie nunca me enseñó

a quererme a mi primero.


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