hasta que termine enero
La lluvia nunca había mojado tanto sus mejillas ardían como la lava ella iba por la calle dando tumbos viendo como la agonía nacía de la nada. Muérdete las uñas arráncate los miedos que si consigo volver pronto será por febrero. Palabras nimias ensordecen como el eco del ruego no te vayas para siempre ni aunque termine enero. Puesto de comedias con todo te reías que pena que pueda acabarse cuando la última frase es la mía. Generaliza lo fácil de obtener banaliza que siempre te he tendido el hombro porque no importaba el por qué yo te sacaba de lo hondo. Fácil tu vivir difícil tu brillar febrero se desvanece y con ello tu mirar.