Salgo de mi caparazón
Entras en un túnel sin saber cómo ni por qué, solo entras. Enciendes las luces y piensas que todo va bien, hasta que cuando llevas un par de kilómetros y se van desvaneciendo, ¿qué está pasando?. Pensabas que con lo que tenías iba a ser suficiente para atravesarlo poco a poco sin problemas pero te equivocabas. No pasa nada, volvemos a intentarlo, las luces de emergencia, las de cruce, las de posición... nada, no hay ninguna posibilidad más y a ti se te empiezan a quitar las ganas de seguir. Sin darte cuenta empiezas a hacer curvas y zig zags , esquivar obstáculos que...¿existen de verdad?. Cuándo pensabas que ya lo único que podía venir al final de ese largo túnel era la salida , el camino comienza a ser una pendiente que te arrastra hacia abajo. Freno, freno, cuesta abajo, no lo consigo, golpe, fin del trayecto: se acabó. La espiral en la que entré hace años a día de hoy no se termina, lo que no se es como no ha conseguido aún que me rinda. Perder personas como p...