no me estoy insinuando

Un grito
dos lamentos,
un sollozo,
mil tormentos.

Ese día me quemaste
en el infierno,
no te importó
no existían los peros.

Sábanas que no te daban la bienvenida,
partes de mi cuerpo
que no te pertenecían.

Fortaleza la que quise levantar
para no perder la guerra.
Dolor que intenté ocultar
para acabar con esa pena.

Mi cuerpo era mi casa
no la tuya,
solo quería disfrutar
y ahora no hay quien la reconstruya.

Los golpes aún retumban,
el dolor todavía escuece
tus manos me ahogan,
pero mi cuerpo
NO te pertenece.

NO es NO

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