Y dicen que llegó el invierno un 17 de Agosto

No sé que duelen más si los gritos de mi casa
o tu silencio.

El eco de la responsabilidad sobre mis hombros pesa.

Tanto que si me tirara al mar
no haría falta roca al tobillo
para ahogarme por amar.

Abres cicatrices con tus propias manos
cortas los hilos y entras
para hacer con tu caos
cosas que no lamentas.

Ayuda me aprieta el pecho
me ahogo y no hay agua
me asfixio y no son mis manos
me derrumbo y no hay quien me contenga.

Comentarios

Entradas populares de este blog

no me estoy insinuando

mi vida huele a ti

expira