Cuento pestañas y
arranco pétalos
jugando al quiero o no quiero.
El tiempo corre en mi contra
pero siempre he sido más rápida.
Navego con una vela rota
pero me enseñé a nadar.
A mi alma
solo le falta una pequeña chispa
para iniciar la combustión.
No hay más hielo que tu sonrisa rota,
mientras se tira del balcón.
Aviso, si pones el fuego en la mano,
te voy a quemar
abrázate ya a la llama
o te vas a abrasar.
Leña en forma de mentiras
que tiran a la hoguera
sin saber
que yo soy mar.
Pide el deseo, tengo tu pestaña
¿como saber el límite entre lo que mata y araña?
No me veréis arder,
he vuelto a nacer.
Sin miedo a volver,
he aprendido a cerrar heridas y coser bocas,
tirad de mi brazo,
y dispararé a quemarropa.
Tambores anuncian mi llegada,
pero no me importa que nadie me reciba
allí no me queda nada.
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