no me estoy insinuando
Un grito dos lamentos, un sollozo, mil tormentos. Ese día me quemaste en el infierno, no te importó no existían los peros. Sábanas que no te daban la bienvenida, partes de mi cuerpo que no te pertenecían. Fortaleza la que quise levantar para no perder la guerra. Dolor que intenté ocultar para acabar con esa pena. Mi cuerpo era mi casa no la tuya, solo quería disfrutar y ahora no hay quien la reconstruya. Los golpes aún retumban, el dolor todavía escuece tus manos me ahogan, pero mi cuerpo NO te pertenece. NO es NO
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